Opticore lleva el inventario por número de serie, los presupuestos que el cliente acepta desde el móvil, el alquiler de ópticas sin solapamientos y el historial de cada reparación. Lo escribe una sola persona, en Fix and Focus Lab, el taller de recementado de Madrid donde lo necesita. Cero clientes todavía: esta es la pantalla que abro cada mañana, y es la única prueba que puedo darte.
Inventario real, sin retocar. Meyer-Optik Görlitz, Carl Zeiss Jena, un Optomax sin modelo, un Auto Flex con el número de serie a medio leer. Propias y de cliente en la misma tabla.
Ninguna captura de esta página es una maqueta. Cuando el programa cambie, cambiará la captura; si algo no se puede enseñar todavía, no se cuenta.
Si ninguna de estas te suena, Opticore no te hace falta y esta página te acaba de ahorrar veinte minutos.
¿Dónde está el Helios que entró en marzo?
Ficha por número de serie, con su estado: en stock, en set, en reparación, en repuestos.
¿Este objetivo ya lo tenía alquilado ese fin de semana?
El alquiler comprueba las fechas antes de confirmar. Si está comprometido, no te deja.
¿Cuánto tardé en hacer el cementado del Ultraprime?
El tiempo queda registrado en el trabajo, no en tu cabeza. La próxima vez presupuestas con un dato.
¿Qué histórico tiene este Helios? ¿Se ha reparado ya varias veces?
Todas las intervenciones, en la ficha del objetivo. Se ve si vuelve por lo mismo.
¿Cuánto gané realmente con esta reparación?
Tiempo y material contra lo que cobraste. Sin sacar la calculadora al final del mes.
Se da de alta por número de serie, con marca, modelo, focal, montura y fotos del estado en el que llegó.
Un enlace con las fotos del problema. El cliente acepta desde el móvil, en su idioma, y el trabajo se abre solo.
Tiempo, material y cambios de estado quedan anotados mientras trabajas, no después.
La intervención queda en el historial del objetivo. Si es de alquiler, las fechas ya están comprobadas.
Hay un modo local: la base de datos vive en tu disco y no sale de ahí. Ni nube obligatoria, ni cuenta, ni que un servidor ajeno sepa qué ópticas tienes ni qué cobras por repararlas. El modo online existe para quien lo quiera — desde el móvil, con copias — pero es una decisión tuya, no la única opción.
Deja el correo y te aviso cuando abra el registro. Antes de eso te escribiré una vez para preguntarte qué te falta: quien está en esta lista decide en qué orden se construye lo que viene después. Ni boletín, ni seguimiento, ni tu dirección en manos de nadie.
Puedes pedir que se borre escribiendo al correo del aviso legal.